El jinete del dragón

El jinete del dragón
7.7
Un trío de héroes inverosímiles (un dragón, un niño y un brownie del bosque) se embarcan en una aventura épica para encontrar el "Borde del Cielo", el refugio mitológico seguro para todos los dragones. El jinete del dragón Critica: *La destrucción del dragón Aunque pueda parecer un remake alemán de la famosa trilogía de “Cómo entrenar a tu dragón”, únicamente comparten el concepto de los dragones. El jinete del dragón está inspirado en la novela homónima de Cornelia Funke, publicada en 1997. Con lo cual, John R. Smith ha recuperado dicha historia para adaptarla al lenguaje cinematográfico. El guion se desarrolla en una historia bastante sencilla, donde se ven algunos flashes de interesante narrativa. Por lo tanto, se comprueba que no han querido realmente ir más allá o buscar una profundidad en esta aventura. Aun así, es un relato accesible, y especialmente, dedicado a los más pequeños de la casa. Su principal intención es la de entretener, por lo que las aventuras que se desarrollan permiten que el espectador desee querer saber cómo termina. Lógicamente, nada tiene que ver con la saga de “Cómo entrenar a tu dragón”, pero el film de Tomer Eshed se ríe ya de las posibles comparaciones. En cierta manera, esa comedia irónica e, incluso, de reírse de sí mismo y del género es lo que le da un prisma distinto. De alguna manera, rompe el molde de la estructura general, para dar esas pinceladas de jocosidad. Incluso, hay un guiño al estudio Blue Sky muy simpático. Luego, el desarrollo de la historia se tercia en una resolución que se espera, pero lo equilibra con el buen ritmo que lleva y los puntos cumbre que pueden llamar la atención. Está claro que podrían dar mucho más, pero también hay mensajes positivos que encajan dentro del espectro narrativo que se plantea. *La amistad al poder El personaje principal de El jinete del dragón es Lung, un joven dragón plateado. Después de ver en peligro su tierra, decide emprender un viaje para salvar la situación. Por un lado, hay ese espíritu luminoso, e ingenuo, que da ternura hacia el espectador por esa inocencia tan natural. Es verdad que no hay mayores matices y se queda totalmente encorsetado en esa positividad, lo que hace que su desarrollo no se produzca de una forma asombrosa. A pesar de ello, se construye sobre él ese vehículo narrativo para dar rienda suelta la aventura. Lo mismo sucede con Ortiga Abrasadora, el cual se deja invadir por un maniqueísmo muy claro, como villano total del film. Como apunte, esos momentos en los que se sale de esa figura, para dar un poco de humor, es lo que hace que no se convierta en toda una caricatura. Lung se ve acompañado por dos compañeros durante su viaje: Piel de Azufre y Ben. La primera de ellos es un duende del bosque. En el guion se puede ver cómo tiene el papel de ser la contraposición del protagonista, con un carácter lejos del convencional, lo que hace que le dé contraste al film. Al tener ese contrapunto más juguetón y enrabietado, no es un personaje meramente blanco, lo que se valora. De forma análoga, el trasfondo de Ben es lo que hace que no se caiga en la planitud, sino que hay ese mundo interior que, aunque pase a pies juntillas, funciona. Así, consigue indicar que, si se hubiera ido un paso más allá en la metamorfosis de cada uno de los personajes, este universo animado podría haber dado unos resultados más fructíferos.

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1080p DUAL Español Latino 13/09/2021 1.73 GB 22 Descargar

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Polar

Acción Crimen Drama Sin categoría
6.3

Duncan Vizla, el asesino más letal del mundo, conocido como Black Káiser (Mads Mikkelsen), está a punto de jubilarse. Pero su antiguo jefe le ha puesto precio a su cabeza. Y, en contra de su voluntad, tiene que plantarle cara a un grupo de sicarios más jóvenes, rápidos y despiadados, dispuestos a todo para eliminarlo. Adaptación de la novela gráfica "Polar: Came From the Cold" de Victor Santos. Polar Critica: Mads Mikkelsen siempre es una garantía de calidad. Y un motivo más que suficiente para ver una película. Sin embargo, en este caso, la presencia del actor danes no alcanza para elevar Polar por encima de la media. Y lo que pudo ser una buena película, se pierde entre algunos fallos. Para mí gusto, Polar tiene dos problemas: el primero es que es demasiado parecida a otras películas de su género, las cuales son bastante recientes y están muy frescas en la memoria. Y no me refiero sólo a ideas generales (el asesino perseguido por sus empleadores, al estilo John Wick), sino a situaciones concretas (la relación entre Duncan y el personaje de Vanessa Hudgens está casi calcada a la primera The Equalizer). Incluso hay un trauma que resuena a Jason Bourne, aunque con mucho menos peso en la trama. Lo cual deriva en un desarrollo bastante predecible que no sorprende, más allá de alguna escena de acción puntual. El segundo problema es la asimetría entre el protagonista y casi todo lo que lo rodea. Mads Mikkelsen cumple (como lo hace siempre) interpretando un personaje seco, sobrio, pero que deja entrever algún atisbo de culpa y ternura. Sólo Vanessa Hudgens está a su altura. Y pese a que no consiguen la química que tuvieron Denzel Washington y Grace Moretz en The Equalizer, interactúan bien y el vínculo que se entabla entre sus personajes es uno de los aspectos destacables de la película. El resto del elenco hace agua. Katheryn Winnick no logra sacar adelante un fallido intento de female fatal que sólo está ahí para tener conversaciones anodinas con el protagonista y el villano. Matt Lucas interpreta a un villano horrendo, pomposo y sobreactuado, que no asusta, ni causa gracia, y se pierde en la intrascendencia. El "escuadrón de la muerte" que persigue al protagonista es sencillamente un despropósito. Su comportamiento juvenil y socarrón, que pretende darle un toque extravagante y humorístico a la cinta, falla porque la caracterización de los personajes es ridícula, y no hay manera de creerse que son un grupo de sicarios entrenados, ni que pueden darle caza al implacable protagonista. Para cerrar la crítica con algo positivo, la acción es decente, pese a que no abunda, ni es todo lo brutal que podría ser (y que, tal vez, debería ser), destacándose la gran escena del pasillo que se ve en el avance.

La isla negra

Sin categoría Suspense
5.7

Los oscuros secretos de una isla aparentemente pacífica amenazan con devorarse a un estudiante cuando se acerca demasiado a su misteriosa profesora nueva. La isla negra Critica: Por una parte, soy un tardío fan de la cinta original. En 1983 me pareció un pestiño (era un adolescente abducido por ‘La guerra de las galaxias’); en 1992, en mi opinión, el montaje del director mejoraba (y mucho) la propuesta; pero no fue hasta hace algunos pocos años, ya en formato blue-ray, en que me sedujo y cautivó por completo y sin reservas. Por otra parte, soy un entusiasta admirador del director Denis Villeneuve, de quien sólo he visto aciertos de todo género y planteamiento, un virguero de las imágenes y del montaje, un artista incontestable y evidente, lo mejor que me he encontrado en una sala de cine en lo que va de siglo. Es decir, que iba con ganas y sana curiosidad al cine, esperando encontrar un propuesta inédita y – sea cual fuera el camino elegido – llena de aciertos… pero nada más lejos de la realidad.Pero vayamos por partes, porque hay muchos aciertos pero también otros tantos deméritos dignos de mención. Entre lo positivo está la puesta en escena que recrea, prolonga y amplía la arrebatadora estética primigenia: esa llovizna casi constante, esa ausencia de horizonte, claridad y sol, ese opresivo presente de pesadilla que parece abocarnos al abismo, esa mezcolanza entre replicantes y humanos que vuelve confuso lo cotidiano y nos hace desconfiar tanto de lo que vemos como de lo que sentimos; una fotografía innovadora y sugerente, llena de claroscuros y contrastes, que nos engulle como un torbellino y nos escupe despojos hediondos a cada fotograma; una escenografía espeluznante que desdeña lo efímero y encumbra lo sintético y alambicado. Es decir, en cuanto al universo visual nos hallamos ante una propuesta insólita, apabullante y portentosa, llena de matices y aciertos.Sin embargo, las flaquezas y deficiencias acaban por erigirse en las grandes protagonistas de la función. Un metraje tan desmesurado como innecesario (sobra casi toda una hora), alargando las escenas hasta la inanición y la abulia; una historia tan poco carismática y tan porfiadamente vaporosa que hacedesfallecer el ánimo y obliga a esperar a que la próxima escena rescate del tedio al espectador y haga avanzar la trama hacia algún lugar digno de interés, cayendo siempre en subrayados innecesarios y en tópicos previsibles, ahogando toda ambigüedad y anulando cualquier estímulo. La calma y el reposo casan mal con una supuesta cinta de acción, por muy ensimismada y reflexiva que pretenda ser. Y las cavilaciones sobre la vida, la muerte, los milagros de la existencia y la magia de la procreación resultan tan patosas como primitivas, tan superficiales como chirriantes.Hay algunas escenas aisladas que descuellan y deslumbran, dignas de perdurar en la memoria cinéfila (como, entro otras, ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia.

Te llevo conmigo

Drama Romance Sin categoría
7.3

Como joven aspirante a chef en México, Iván trabaja en un restaurante esperando que haya un puesto en la cocina mientras apoya a la mujer de su hijo. Una noche conoce a Gerardo, un atractivo profesor que, a diferencia de Iván, no oculta su homosexualidad. La química entre ellos es inmediata, pero su romance genera problemas e Iván recibe la noticia de que ya no va a poder ver a su hijo. Desesperado, decide cruzar la frontera para avanzar en su carrera culinaria, prometiendo a su hijo y a su nuevo amor que regresará. Te llevo conmigo Critica: Por una parte, soy un tardío fan de la cinta original. En 1983 me pareció un pestiño (era un adolescente abducido por ‘La guerra de las galaxias’); en 1992, en mi opinión, el montaje del director mejoraba (y mucho) la propuesta; pero no fue hasta hace algunos pocos años, ya en formato blue-ray, en que me sedujo y cautivó por completo y sin reservas. Por otra parte, soy un entusiasta admirador del director Denis Villeneuve, de quien sólo he visto aciertos de todo género y planteamiento, un virguero de las imágenes y del montaje, un artista incontestable y evidente, lo mejor que me he encontrado en una sala de cine en lo que va de siglo. Es decir, que iba con ganas y sana curiosidad al cine, esperando encontrar un propuesta inédita y – sea cual fuera el camino elegido – llena de aciertos… pero nada más lejos de la realidad.Pero vayamos por partes, porque hay muchos aciertos pero también otros tantos deméritos dignos de mención. Entre lo positivo está la puesta en escena que recrea, prolonga y amplía la arrebatadora estética primigenia: esa llovizna casi constante, esa ausencia de horizonte, claridad y sol, ese opresivo presente de pesadilla que parece abocarnos al abismo, esa mezcolanza entre replicantes y humanos que vuelve confuso lo cotidiano y nos hace desconfiar tanto de lo que vemos como de lo que sentimos; una fotografía innovadora y sugerente, llena de claroscuros y contrastes, que nos engulle como un torbellino y nos escupe despojos hediondos a cada fotograma; una escenografía espeluznante que desdeña lo efímero y encumbra lo sintético y alambicado. Es decir, en cuanto al universo visual nos hallamos ante una propuesta insólita, apabullante y portentosa, llena de matices y aciertos.Sin embargo, las flaquezas y deficiencias acaban por erigirse en las grandes protagonistas de la función. Un metraje tan desmesurado como innecesario (sobra casi toda una hora), alargando las escenas hasta la inanición y la abulia; una historia tan poco carismática y tan porfiadamente vaporosa que hacedesfallecer el ánimo y obliga a esperar a que la próxima escena rescate del tedio al espectador y haga avanzar la trama hacia algún lugar digno de interés, cayendo siempre en subrayados innecesarios y en tópicos previsibles, ahogando toda ambigüedad y anulando cualquier estímulo. La calma y el reposo casan mal con una supuesta cinta de acción, por muy ensimismada y reflexiva que pretenda ser. Y las cavilaciones sobre la vida, la muerte, los milagros de la existencia y la magia de la procreación resultan tan patosas como primitivas, tan superficiales como chirriantes.Hay algunas escenas aisladas que descuellan y deslumbran, dignas de perdurar en la memoria cinéfila (como, entro otras, ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia.

Paddleton

Drama Sin categoría
7

Dos vecinos se convierten en amigos inseparables después de que a uno de ellos le diagnostiquen un cáncer terminal. Los dos "colegas", súbitamente confrontados con la realidad de la vida, deciden dejar de jugar a su juego favorito, llamado "paddleton", para embarcarse en una aventura tan física como espiritual. En ella no sólo se descubrirán mejor a sí mismos, sino también la importancia de compartir sus sentimientos, algo poco habitual en ellos, antes de que sea demasiado tarde. Paddleton Critica: Aristóteles explicó que existían tres tipos de amistad: la amistad basada en el la utilidad recíproca, la amistad basada en el placer y la amistad basada en el aprecio mutuo. Creo que hoy en día no catalogaríamos como amistad salvo a la última, si nos referimos a la amistad como una experiencia particular. La amistad sería pues una relación diferente a la sexualidad, el amor, el compañerismo, la camaradería, la consanguinidad. Así, no es lo mismo tener un amigo, en este sentido singular de la amistad, que tener una amante, una esposa, un hermano, un compañero, un socio, o un colega. Por supuesto, no se trata relaciones incompatibles con la verdadera amistad pero ni son lo mismo ni tienen por qué darse a la vez. Esta película trata sobre la amistad en este sentido singular. Sobre la amistad que es pura amistad, sin interés sexual, amoroso, utilitario, o de cualquier otra clase, y que no es otra cosa que una especial afinidad y un fuerte aprecio mutuo que surge espontáneamente entre dos personas. En esta amistad hay mucho afecto y cariño, pero de manera diferente al hay que en una relación amorosa o de pareja, o en una relación familiar. Si bien, al igual que en otras relaciones, los amigos disfrutan compartiendo actividades, se apoyan mutuamente, son leales entre sí, se sienten mejor estando juntos que separados por el simple hecho de compartir la presencia y el tiempo. Pienso que ese tipo de amistad es algo muy poco frecuente de poder encontrar fuera de la infancia y la primera adolescencia. Cuando llegas a la edad adulta y tienes que afrontar obligaciones familiares, amorosas, laborales, políticas, ya queda muy poco espacio para la amistad. Para muchos, sólo en la infancia y la adolescencia, si estás en gran medida libre de aquellas obligaciones, puedes tal vez encontrar un amigo, alguien con quien sientes esa afinidad especial, como si fuera una versión de ti mismo, por quien sientes un afecto que es distinto al que sientes por un familiar o una pareja, pero no por ello menos importante. Sólo en contextos muy concretos puede darse terreno para esta amistad, para la verdadera amistad, puesto que las circunstancias normales de la vida obligan o condicionan a dar prioridad a las otras relaciones. Los protagonistas de la película, ya cuarentones, han llegado a la amistad por circunstancias de la vida, porque carecen de esas obligaciones que mencioné anteriormente, porque han fracasado en sus anteriores proyectos vitales. Cuando no tienes una familia, una empresa, una pareja, de la que preocuparte, tienes espacio para que surja la amistad. De alguna manera han regresado a la infancia, y creo que eso se refleja en la película, donde llevan una vida muy similar a la que podrían llevar niños de doce o trece años. Su vida personal consiste en quedar para comer pizza, ver la televisión, jugar a un deporte que se han inventado. Se puede apreciar que ambos protagonistas están deliberadamente caracterizados con un cierto aire infantil, tanto en su ropa, en su peinado, como en su forma de comportarse, con la salvedad de que tienen cuarenta y tantos años. Ya han pasado por la mitad de su vida y está claro que no les ha ido bien. Los socialmente considerados como fracasados, inadaptados, perdedores, infelices, también tienen derecho a que se cuente un relato sobre sus vidas, desde su propio punto de vista. Diría que hay pocas películas que traten específicamente sobre la amistad. Recuerdo ahora mismo «Los Padrinos del Novio» [Best Men], porque la vi hace poco tiempo, que también tiene como foco la amistad, aunque dentro de otros temas. Es cierto que la amistad *aparece* en bastantes películas, pero no tratan sobre ella. Hay que tener en cuenta que, al igual que Aristóteles tenía una concepción demasiado quizás amplia de la amistad, hoy en día se usa el término "amigo" también de una manera muy amplia para englobar desde contactos de Facebook a colegas con los que sales de juerga. Es decir, relaciones que no son realmente la amistad.

En un lugar salvaje

Drama Sin categoría
7.3

Cuando su vida se ve sacudida por una serie de inesperados acontecimientos, Edee pierde la habilidad de conectar con el mundo y la gente que una vez la rodeó. Hastiada de su vida, decide retirarse a un bosque en las Montañas Rocosas con unos pocos víveres. Pese a que la belleza de su nuevo hogar es incontestable, Edee sufre para lograr ajustarse a su nueva vida y especialmente al duro invierno que le espera a la vuelta de la esquina. Un día es descubierta al borde de la muerte por un cazador local que logra salvarla, pero su mayor reto llegará cuando trate de volver a aprender a vivir de nuevo. En un lugar salvaje Critica: "Welcome to your life". Así arranca Everybody wants to rule the world, traducida como 'Todos quieren dominar el mundo', el 'temazo' de Tears For Fears que flota en cada uno de los planos de En un lugar salvaje, debut detrás de las cámaras de una siempre solvente Robin Wright. ¡Qué narices! Una pedazo actriz, que pone los pies en la dirección con cautela, eso sí, y sin mucho riesgo, a pesar de tener entre manos una historia muy interesante. El trágico punto de partida de En un lugar salvaje siempre está presente en todo el largometraje, pero se va trascendiendo poco a poco, evolucionando a otro lugar donde, eso sí, Robin Wright no quiere cometer errores en su puesta de largo como directora. Para ello recurre a planos largos y una bella fotografía. Una suerte de piloto automático con los que rellenar los eternos silencios de un guion con muchas posibilidades, muy humano y con mucho jugo que exprimir. Paradojas de la vida, el debut de Robin recuerda mucho al de su exmarido, Sean Penn, en Hacia rutas salvajes. Si se me apura, Las aventuras de Jeremiah Johnson versión femenina, más que nada por ese halo de escapar de la civilización. Pero sobre todo a la obra de Penn, a mi juicio más cautivadora. Y no solo por el hecho de retratar una historia real, sino por el peso de unos magníficos secundarios. En este caso, en Land (título original), Demian Bichir es un diamante en bruto que, por desgracia, no se pule todo lo que me gustaría. La relación que se fragua entre ambos necesitaba de más minutos. Una de esas veces en la que no me importa que el metraje se extienda. Es más, lo reclamo. O por el contrario, que sus escenas hubiesen ganado terreno a la mera fotografía que, por muy bonita que sea, pega más para un documental. Dicho lo cual y siendo magnánimo, que está de moda estos días, me quedo con el mensaje del perdón, las segundas oportunidades o la luz al final de un túnel de dolor, que si no se acepta, te devora. Además, claro está, ese regalo que es contar con la cuerda llamada amistad, en un momento realmente jodido, a la que vale agarrarse siempre. Todo eso, precisamente, por lo que dice la protagonista: "Ahora quiero vivir consciente". Y no es que haga falta jugarse el pellejo en un inhóspito paraje para ser existencial, basta con guardar unos minutos al día en los que preguntarte desde dónde y para qué. No es necesario dominar el mundo, simplemente aceptarlo y convivir con él. Si llegas a esta conclusión de la mano de Robin Wright y Demian Bichir, En un lugar salvaje merece un hueco en tu agenda.

Jexi, Un Celular Sin Filtros

Comedia Sin categoría
7

Phil tiene un grave problema de dependencia... con su teléfono móvil. No tiene amigos, se dedica a trabajar creando listas con los temas musicales pop del momento y su vida amorosa brilla por su ausencia. Sin embargo, su estado de Facebook está a punto de cambiar. Tras comprar un nuevo terminal móvil, descubre la existencia de Jexi, una interfaz artificial que hace las veces de consejera y de asistente virtual. Con su ayuda, Phil comienza a vivir por primera vez. A medida que se vuelve menos dependiente de su móvil, Jexi empieza a desarrollar una actitud un tanto extraña con la que pretende acaparar por completo a Phil, incluso pese a que ello implique perjudicar seriamente sus opciones de tener éxito en la vida. Jexi, Un Celular Sin Filtros Critica: La dupla formada por los escritores y realizadores Jon Lucas y Scott Moore crearon películas como ’21 & Over’ y las dos entregas de ‘Bad Moms’, además de, entre otras, los guiones de la saga ‘The Hangover’, todas comedias, algunas mejor logradas que otras, pero todas con cierta gracia o encanto. No es el caso de su más reciente creación, ‘Jexi’, una especie de relectura en clave de comedia burda de ‘Her’, la película de Spike Jonze con Joaquin Phoenix, en la que al igual que Jonze, buscan hacer una crítica a la sociedad que busca refugiar su soledad en un teléfono inteligente, quedandose apenas antes de mitad de camino, al abrazar antes todos los lugares comunes de las comedias románticas menos logradas. Phil (Adam DeVine) es adicto a su teléfono, esto ha sido desde que, siendo pequeño, sus padre se lo daban para mantenerlo ocupado, ahora se ha convertido en un adulto solitario, sin amigos, que pasa el tiempo encerrado en su departamento con su teléfono celular, y solo sale para trabajar. Cuando su teléfono se estropea se ve obligado a comprar un equipo nuevo, el cual incluye un sistema operativo, Jexi, que se encarga de todo, y que busca hacerle mejor la vida a su dueño, pero en un momento, Jexi (con la voz de Rose Byrne), se enamora de Phil hasta llegar a obsesionarse, por lo que hará todo de su parte para alejarlo de Cate (Alexandra Shipp), una chica a la que Phil ha conocido y ha invitado a salir. La comedia tiene un arranque un tanto simpático, pero esto no dura demasiado, pues la pretendida crítica a la sociedad actual dependiente de la tecnología es muy blanda el guion no es lo suficientemente ingenioso ni divertido y la historia romántica no llega nunca a cuajar ni a volverse medianamente interesante. Pero lo peor es la carencia de humor en la mayor parte del metraje, el cual es apenas tolerable para un público adolescente desaprovechando la buena premisa con la que se cuenta, y todavía peor, una comedia que desaprovecha de tal manera a un tipo como Michael Peña, al grado de mostrarlo hasta ridículo, no merece demasiada recomendación.